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LA CIUDAD

LEÓN, LA CIUDAD QUE NUNCA DECEPCIONA

La ciudad, León capital, tiene algunos de los monumentos más espectaculares de España: La Catedral gótica con las vidrieras más hermosas de Europa, los frescos románicos de la Colegiata de San Isidoro, conocidos como la capilla Sixtina del románico, y la fachada más impresionante del plateresco, el Hospital de San Marcos. Pero uno de los preferidos de los leoneses, donde se descubre como se vive la ciudad, haciendo de las tapas todo un ritual como en el Barrio Húmedo.

Se aconseja perderse por el entramado del casco histórico y el antiguo barrio judío, un lugar lleno de encanto, no en vano, recibió el premio europeo de rehabilitación del casco histórico en 2002. Descubrir casas tradicionales con sus grandes cristaleras, acogedoras cafeterías y curiosas tiendecitas. Entre sus callejuelas, destacan tres plazas. La Plaza Mayor, porticada y con el edificio del antiguo ayuntamiento, la Plaza de las Palomas, con edificios singulares y , y por último, la del Mercado,  conocida popularmente como la Plaza del Grano, que es la que conserva más fielmente el encanto medieval y donde se sitúa el albergue de peregrinos.

Arquitectónicamente destacan el palacio del Conde Luna, recientemente restaurando para acoger la sede de la Universidad de Washington, el de los Guzmanes, sede de la Diputación, y el de Jabalquinto,ocupado por diferentes talleres artesanos (vidriería, encuadernación,  pintura…). No debéis perderos la muralla romana, a lo largo de la calle de los Cubos, en buen estado de conservación mantiene aún 36 torres o cubos lo que ha dado nombre a la calle.

Al atardecer, no dejéis de recorrer el Jardines de la Condesa y el paseo de Papalaguinda, siguiendo el río Bernesga que atraviesa la ciudad.  Para los amantes del arte contemporáneo, León guarda agradables sorpresas: el MUSAC, interesante tanto por las exposiciones y actividades que organiza a lo largo del año como por el edificio en sí, ganador de algunos de los más importantes premios de arquitectura y diseño.

Los incondicionales del modernismo, estáis también de suerte porque en León encontrareis uno de los pocos edificios de Gaudí fuera de Cataluña, la Casa Botines. Fue un encargo de una familia con raíces catalanas, y actualmente se organizan en él exposiciones y actividades culturales. En la plaza ante la entrada principal, os encontraréis una escultura del arquitecto sentado en un banco, mirando su obra.

La Catedral de León

La Catedral de León es la foto más típica de la ciudad. Es, sin duda, una de las catedrales góticas más hermosas de España. Construida a principios del siglo XIII y terminada en el siglo XV, presenta una gran unidad estilística, hecho poco habitual en este país, lo que la dota de una elegancia única, por lo que recibe el sobrenombre de la Pulchra Leonina. Es la más francesa de todas las catedrales góticas españolas, su planta es muy parecida a la de Reims, con tres naves que, en el crucero, se amplían a cinco, y sus sistemas de bóvedas son similares a los de Amiens y Beauvais.

Las tres fachadas de la Catedral de León exhiben una de las mejores colecciones de esculturas góticas de la península, destacando la Virgen del Dado, en el parteluz de la fachada norte, la de San Froilán, patrón de la diócesis, en la fachada sur y la Virgen Blanca, una de las esculturas más bellas del gótico. Actualmente esta escultura se sitúa en una de las capillas de la girola y se puede ver una copia en el parteluz de la fachada principal que está flanqueada por dos torres de más de sesenta metros.

Sin embargo, lo más hermoso y espectacular de la Catedral de León no son sus esculturas o su arquitectura, sino el espacio interior, en el que la luz, con diferentes tonalidades dependiendo a de la hora del día, nos envuelve. Las inmensas vidrieras, una de las mejores de Europa, similares a las francesas pero más coloristas, ya que añaden al azul y el rojo habituales la gama de verdes, ocres y amarillos, convierten esta catedral en la Catedral de la luz. Y como todo lugar que se precie, también tiene su leyenda, la del topillo que minaba los cimientos de la Catedral por la noche y que al final, los canteros, consiguieron atrapar y colgaron su pellejo en la Puerta de San Juan. La leyenda proviene de la mala calidad de los cimientos sobre los que se asienta la Catedral ya que este solar, en el que se encontraba anteriormente la antigua catedral y, antes que ella, el palacio del rey del rey Ordoño II, se levanta sobre las antiguas termas romanas, cuyos hipocaustos aún permanecen en el subsuelo.

El Santo Grial de San Isidoro

No lejos de la catedral, está la Colegiata de San Isidoro uno de los mejores conjuntos románicos de España. Fue construido por Fernando I y su esposa Sancha para albergar las reliquias de San Isidoro. Allí se encuentra el Panteón de los Reyes, conocido como la Capilla Sixtina del Románico por la calidad de sus elaborados frescos y su excepcional estado de conservación. Incluye representaciones religiosas, pero también profanas como el célebre calendario agrícola. Es, además, un gran cementerio en el que están enterrados nada menos que 23 reyes y reinas, 12 infantes y 9 condes. Es imprescindible la visita al Museo que contiene numerosos ejemplos de arte medieval temprano como por ejemplo cálices de piedras preciosas, obras de marfil y metales preciosos, entre las que destacan la Arqueta de los marfiles y el Portapaz del Pantocrator, la Arqueta de Limoges… Pero sin duda lo que más llama la atención es el Cáliz de Doña Urraca, que algunos –entre ellos la historiadora y Concejala de Cultura, Patrimonio y Turismo, Margarita Torres Sevilla que lo ha estudiado a fondo– consideran que es el mismísimo Santo Grial. La visita finaliza en el Claustro románico más antiguo de España, donde se celebraron las Cortes de León de 1188, cuyos “Decreta” (o Carta Magna Leonesa), han sido reconocidos por la UNESCO como “el testimonio documental más antiguo del sistema parlamentario europeo” , concediendo a León el distintivo de “Memoria de la Humanidad” (World Memory) y convirtiendo a la ciudad de León en “Cuna del Parlamentarismo”.

San Marcos de León

El Parador de San Marcos es uno de los más bellos edificios de León,  actualmente sede del Parador Nacional (durante 2018 permanecerá cerrado por obras de rehabilitación). Fue construido a finales del siglo XII aunque la construcción final es del siglo XV. Cuando nos acercamos a la fachada de la entrada vemos varias conchas que nos dicen la importancia que tuvo el hostal en la ruta Jacobea y en el Camino de Santiago.  Y es que fue un hospital de peregrinos en sus orígenes aunque, más tarde, fue utilizado como prisión (aquí estuvo en cautiverio el pobre Quevedo) y como ministerio de guerra o campo de concentración durante la guerra civil de España.

La entrada principal, precedida de unos bonitos jardines, es de origen plateresco, muy elegante y considerada como una de las más importantes por la belleza y calidad de sus arabescos. Se pueden visitar varias de sus dependencias. Por ejemplo, el Museo, la Sala Capitular con artesonados del siglo XVI y el Claustro con unas esculturas muy bellas.

En León capital hay 3 zonas que destacan del resto: El Barrio Húmedo, El Barrio Romántico y la zona de Eras de Renueva (al lado del Musac).

IR DE TAPAS

El Barrio Húmedo. El Casco antiguo de León, se trata de una zona del casco antiguo de la ciudad, a la derecha de la Calle Ancha y la Catedral, donde la mayoría de los locales son bares, tabernas o establecimientos por el estilo (Pubs, Restaurantes, etc.). De hecho, hay un bar al que se entra desde otro bar… !!!

Si tenéis pensado ir de de tapas por León, tenéis que saber que son gratis y una obligación para cualquier tabernero. Y como es una tradición, los locales se han ido poco a poco especializando y la gente va a ese local en el que ya sabe que hay esto o lo otro. Por ejemplo: Las patatas del Flechazo, las morcillas de La Bicha, etc. Uno de los rincones más emblemáticos del Barrio húmedo es la plaza de San Martín, donde se localiza la sede y zona Cero de la Capital Española de la Gastronomía, rodeada de gran parte de los bares y locales más visitados del húmedo.

En esta zona se encuentran algunos bares míticos con su especialidad: Bar Miche. (Plaza de San Martín)- Calamares con gabardina;  Bar El Flechazo (Platerías) – Patatas con pimentón; Bar La Bicha (Plaza de San Martín) – Morcilla (¡Cuidado con el dueño!!!. Firmado: El Perro); Mesón La Patata (Misericordia) – Patatas;Bar La Alpargata (Carnicerías) – “Cojonudos” y orejas;  Bar El Garbanzo Negro (Cuesta de los Castañones) – “Tigres”; Latino (Plaza de San Martín) Calamares- Pedir una ración;

El Barrio Romántico. Este barrio comienza en la Calle Ancha, siguiendo la calle del Cid hacía la colegiata de San Isidoro y las calles de arriba. Se están recuperando varios locales con un estilo muy Slow Food y de calidad. Nuestro preferido es la Taberna de Flandes. Pequeño pero inigualable. Tapa de lacón. En la calle del Cid. Intemporal.  Es un sitio ideal para probar el vino Prieto Picudo rosado, uva con denominación de origen Tierras de León.

El Barrio de Eras. (Zona de la Junta). Esta zona es relativamente nueva y la construcción de varios edificios de oficinas hizo crecer los bares y las tapas, convirtiendo a algunos de ellos casi en intransitables. Esta zona está al lado del MUSAC.  El Chorco (Reyes Leoneses) – Muchas y muy buenas (Probar el queso de Valdeón); El Museum (Al lado)- Patatas; La Competencia (Al lado) Trozos de Pizza. Muy buenas.

LA PROVINCIA

La provincia de León es una caja repleta de sorpresas. Patrimonio artístico con reconomiento de UNESCO, parajes naturales insólitos, huellas imborrables de otras culturas,

EL BIERZO Esta comarca, con una marcada personalidad e identidad, está situada en la parte Oeste de la provincia de León. Forman parte de ella las zonas de Villafranca del Bierzo, Ponferrada, Bembibre y Fabero-Ancares  La capital y ciudad más importante es Ponferrada que tiene más de 70.000 habitantes y es el núcleo de toda la comarca.

El Bierzo dispone de su propio Consejo Comarcal, siendo la única comarca de Castilla y León que lo tiene. Han sido tradicionalmente las minas y la huerta las bases de su sustento y de su economía.

Ponferrada es la capital y centro neurálgico. El monumento más importante es su Castillo Templario, con más de 8.000 m2 de superficie, es uno de los más impresionantes de todo el estado. Junto al Castillo se inician las callejuelas que os llevarán al casco histórico de Ponferrada. De noche, iluminado, conserva una magia especial, como todo lo que rodea al mito templario. En Ponferrada radica la mayor oferta de cultura y ocio a nivel comarcal pero para disfrutar de todo El Bierzo hay que desplazarse por varias zonas. Hoy en día, como otras zonas de León, tiene en el turismo rural una de sus esperanzas de futuro.

Las Médulas es uno de los principales atractivos, declarada como Patrimonio de la Humanidad, es un paraje restos de las explotaciones romanas que buscaban oro para sostener el imperio. Cerca está el Lago de Carucedo.Cerca también, en Peñalba de Santiago, tenemos El Valle del Silencio y los monasterios de Peñalba y San Pedro de Montes, de un gran valor.En la zona de Villablino y Laciana están unos de los más bellos paisajes de la provincia. Cerca de allí, está la estación de esquí de Leitariegos. Por la zona de Bembibre está la sierra de Gistredo y Colinas del Campo de Martin Moro, así como toda la belleza del valle del río Boeza. Los Ancares son una zona muy característica de León. Su emblema son las Pallozas, los hórreos y los paisajes rotundos.

Villafranca del Bierzo, capital histórica de la comarca del Bierzo, conserva su aspecto señorial de antaño y un paseo por sus calles, nos hace entender porqué se le considera uno de los pueblos más bonitos de España. Su carácter ha sido forjado por dos sucesos históricos: convertirse en punto clave en el Camino de Santiago y ser el lugar elegido como residencia por los nobles de la comarca. 

Hoy, su situación geográfica y la posibilidad de encontrar todo tipo de servicios y una oferta turística para todos los bolsillos, desde el Albergue Municipal hasta el Parador Nacional, la convierten en un lugar privilegiado para tomarla como base y desde aquí conocer algunos de los parajes más impactantes del Bierzo como Las Médulas. No es posible visitar dos o tres monumentos ya que toda Villafranca es monumental por lo que os recomendamos que le dediquéis varias horas, como mínimo.

En el centro de la villa, podemos iniciar la ruta visitando la Iglesia de San Francisco, con un artesonado mudéjar del siglo XVI, y la Plaza Mayor con sus soportales llenos de vida. La Travesía de San Nicolás nos llegará al Convento del mismo nombre, impresionante edificio con un gran claustro y el Museo de Ciencias Naturales, si os apetece visitarlo debéis concertar la visita con anterioridad. A sólo unos pasos está el Jardín de la Alameda, un precioso jardín romántico de finales del siglo XIX cuya fuente central fue traída desde el Monasterio de Santa María de Carracedo. Al lado del jardín, veréis la Colegiata de Santa María, del siglo XVI, y si seguís por la calle del Viaducto llegaréis al Puente medieval sobre el Burbia.Yendo hacia las afuerasde Villafranca del Bierzo, en la calle de Santiago, nos encontraremos con la Iglesia de Santiago, pequeña iglesia románica de una sola nave pero de gran importancia ya que los peregrinos que no puedan llegar a Santiago de Compostela, pueden conseguir los favores del Santo atravesando esta otra “Puerta del Perdón” situada en el lado norte de esta iglesia.

CASTRILLO DE LOS POLVAZARES

Castrillo de los Polvazares, situado a pocos minutos de Astorga, está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1980.  Este pequeño pueblo conserva la estructura original y pasear por sus calles, viendo lo mejor de la arquitectura tradicional maragata, es como retroceder en el tiempo.

Todo el pueblo es peatonal, así que tendréis que dejar el coche a la entrada. Junto al puente hay un gran aparcamiento. Muchos habitantes de este pueblo de la Maragatería como muchos otros de la zona, eran arrieros, es decir, comerciantes itinerantes que ponían en contacto a Galicia y los productos del mar, con Castilla y Extremadura.

Las necesidades de esta actividad económica se reflejan en la anchura de sus calles, para facilitar el paso de los carros, y la estructura de sus casas, con grandes portalones y espaciosos patios para las cuadras de los animales, lo que dota de personalidad definida la arquitectura maragata.

En Castrillo de los Polvazares, el monumento es todo el pueblo, así que os recomendamos que paséis con calma por sus calles. En la calle principal o Calle Real, que recorre todo el pueblo, es donde encontraréis más visitantes, así que os aconsejamos que lo recorráis por las calles laterales, observando con calma todo lo que os redea. En la Plaza Mayor destaca la pequeña iglesia con su campanario y un poco más abajo, la antigua fuente..  Como este pueblo se dedica al turismo, encontraréis magníficos restaurantes para probar el famoso Cocido Maragato, así como varias casas rurales para alojamiento.

LA BAÑEZA Y LA ZONA DEL RÍO ÓRBIGO

La ruta o Vía de la Plata es una buena excusa para acercarse en detalle a todo lo que nos puede dar la zona de La Bañeza.Desde Alija del Infantado hacia arriba tenemos inmumerables castillos y monumentos de interés:Alija del Infantado, Villanueva de Jamuz, Quintana del Marco o Genestacio son un buen ejemplo de ello.

La zona de Jamuz tiene también una gran riqueza y tradición alfarera reconocida a nivel mundial. El máximo exponente está en el pueblo de Jiménez de Jamuz donde se encuentran varias alfarerías vivas. Siguiendo hacia el norte nos encontraremos con Hospital de Órbigo. Este pueblo es una parada y lugar de paso imprescindible para entender el Camino de Santiago.

La zona del río Órbigo junto a Santa María del Páramo, son unas de las zonas de León con un crecimiento continuado debido fundamentalmente a la agricultura y a la calidad de los productos que nacen en sus huertas.Por eso, destaca en la zona una oferta y una calidad de productos gastronómicos muy grande, como por ejemplo las Alubias.

VALENCIA DE DON JUAN Y VALDERAS

Valderas, como villa señorial que fue, tiene cantiades ingentes de casas blasonadas y restos de un pasado glorioso como su castillo y la muralla. A parte, está el hecho casi irreprochable, de que aquí se come uno de los mejores bacalaos de España.

En Valencia de Don Juan tenemos el castillo de Coyanza situado a la vera del río Esla y del que resaltamos su estado de conservación que es muy bueno después de unas restauraciones que se hicieron. Valencia de Don Juan es una villa de ocio con una impresionate oferta sobre todo en las épocas veraniegas y que cuenta con un parque acuático.

La comarca de los Oteros y Valdevimbre son la cuna de la denominación de origen del vino Tierra de León y el famoso Prieto Picudo.

En Valdevimbre sobre todo, aunque en varias zonas de Léon también las hay, destacan las bodegas soterradas que hoy se utilizan para el turismo y la hostelería. En Alija del Infantado se están recuperando muchas de ellas.De la gastronomía destacamos el Bacalao, la Alubia y sobre todo el pimiento de Fresno de la Vega.

SAHAGÚN Y TIERRA DE CAMPOS

En esta zona tenemos la conocida “Ruta de los Monasterios” formada por el Monasterio de cisterciense de Gradefes (fundado en 1177) , el Monasterio de San Miguel de Escalada , prebenedictino, con una famosa galería de arcos de herradura.  También está el monasterio de San Pedro de Eslonza, en ruinas (fue uno de los más importantes de la provincia junto con el de San Benito de Sahagún). Está el Monasterio de Sandoval en Villaverde de Sandoval ( de 1167), los restos del Monasterio de San Agustín en Mansilla de las Mulas y la iglesia de Villarmún.

Sahagún es una de las visitas obligadas. Declarado conjunto Histórico artístico, es la capital del arte mudéjar y tiene como obras más representativas la Iglesia de San Tirso y la de San Lorenzo .

También podemos visitar magnífico Monasterio de San Pedro de las Dueñas a 5 km de SahagúnEn Mansilla de las Mulas tenemos que ver las murallas y las plazas porticadas así como su Museo Etnográfico, ubicado en el antiguo Convento de San Agustín, y que cuenta con más de 3500 piezas relacionadas con la etnográfica.

En Grajal de Campos, conjunto histórico Artístico, es otra de las visitas obligadas. Aquí podemos ver el Castillo Artillero, de 1517, en un muy buen estado de conservación, la casa-palacio de los Condes de Grajal o la caverna mozárabe. También merece una visita la iglesia de San Miguel, de estilo gótico tardío.

En Villasabariego debemos de visitar las ruinas de Lancia (Bien de Interés Cultural) en las que hay hallazgos arqueológicos desde la edad de bronce hasta la época romana. (Dispone de aula de interpretación pero están un poco dejadas a la mano de Dios).

Cacabelos. Este pueblo del Camino de Santiago situado a la orilla del Cúa y rodeado de viñedos, está lleno de vida y conserva un rico patrimonio histórico para descubrir, saboreando un buen vino de la tierra de El Bierzo.

La producción vinícola tiene aquí una larga tradición y, en los últimos años, han apostado por la profesionalidad e innovación, creando en 1989 del Consejo Regulador Denominación de Origen Bierzo con sede en Cacabelos. La Feria del Vino, que celebran cada año en el puente de mayo, se ha convertido en una cita ineludible para los amantes del buen vino.Pese a ser un pueblo pequeño, Cacabelos tiene varios lugares para visitar. Tomaremos como eje de nuestra visita la dirección de la ruta jacobea, por lo que primero que veremos será la Plaza de San Lázaro, donde en la época medieval se encontraba un hospital para peregrinos a la entrada de la villa.

Hoy os encontraréis con una placita llena de encanto con casas de arquitectura tradicional y un pozo.

A unos pasos de la plaza, se encuentra La Moncloa de San Lorenzo, donde podréis degustar y comprar productos típicos de la zona, bajo la marca de “Prada a Tope”.

También organizan exposiciones y conciertos y tienen habitaciones, decoradas con mucho encanto. Siguiendo por la calle Cimadevilla llegaréis a la Plaza de San Roque, y la pequeña ermita del mismo nombre y allí empieza la Calle Santa María, la calle más señorial de Cacabelos, con edificios religiosos y civiles bien conservados.

La calle acaba en la Plaza Mayor con el Ayuntamiento y la Iglesia de Santa María, de su construcción románica sólo se conserva el ábside, el resto es del siglo XVI.

Siguiendo por la calle de las Angustias llegaremos al Puente Mayor, sobre el río Cúa. Construido entre los siglos XVI-XVII conserva las seis bóvedas de sillería. Un poco más allá, en la Iglesia de las Angustias, del siglo XVII, podréis ver el curioso relieve del Niño Jesús jugando a las cartas con San Antonio de Padua. Junto a la Iglesia, está situado el Albergue de Peregrinos.

Enfrente veréis el Castillo de los Marqueses de Villafranca, construido en el siglo XVI con planta cuadrada y con cuatro torreones redondos.

De titularidad privada no se puede visitar pero vale la pena llegar hasta él para disfrutar de las vistas sobre el río Burbia.

El Bierzo es un lugar con una gastronomía muy importante. Tiene varias denominaciones de origen y marcas de calidad como los vinos del Bierzo, la manzana Reineta, las castañas o el botillo.

ASTORGA

La capital de la Maragatería es uno de los lugares más conocidos y emblemáticos de todo León. Con algo más de 11.000 habitantes, Astorga posee un patrimonio histórico y artístico  difícil de igualar, lo que la ha convertido en uno de los lugares más turísticos de la provincia. Destruida y reconstruida varias veces, desde su nacimiento como castro ligur, en ella perviven  restos de su esplendor romano mezclados con edificios que muestran su importancia en la época medieval, en la que se convirtió en lugar de paso de la Vía de la Plata y el Camino de Santiago.

Del legado romano se conservan las Termas Mayores y Menores, el Aedos Augusti, templo dedicado al emperador, las cloacas romanas, el Domus del mosaico, antigua casa romana con los bellos mosaicos de los pájaros y el oso, el foso campamental y un puente.  La Ergástula, edificio del foro del que no se sabe con certeza su función, aunque algunos autores sostienen que hacía las veces de cárcel para los esclavos de las minas de oro del Teleno y las Médulas, es desde 1999 sede del Museo Romano.

Todos estos enclaves se descubren paseando por el recinto amurallado de Astorga, sólo el puente romano queda fuera, para verlo tendréis que salir por la Puerta del Rey y seguir unos metros en la dirección de la carretera Astorga- León.
Si lo que os interesa son los edificios religiosos, la visita también la podéis realizar sin salir del recinto amurallado.

Destacan el Santuario de Fátima, cuya fachada conserva cuatrocapiteles románicos, la Capilla de la Vera Cruz, del siglo XV,  y a su lado la Iglesia de San Francisco y Convento de los Padres Redentoristas, que data del siglo XIII pese a que la fachada es del XVII en ella encontraréis las tumbas de las familias nobiliarias de la ciudad. La Iglesia de San Bartolomé construida a finales del siglo XI ha sufrido sucesivas intervenciones, no quedando apenas nada de su origen románico pero su importancia reside en el papel histórico que ha desempeñado, ya que en ella se reunía el Concejo de Astorga desde el siglo XIV al XVIII.  Al Seminario Mayor, de estilo Herreriano, se añade un nuevo cuerpo en el que colaboró Gaudí, que se encontraba entonces en Astorga trabajando en el Palacio Episcopal.

La Plaza Mayor, levantada en el lugar que ocupaba el antiguo foro romano, del que se pueden visitar los restos en el subsuelo, data de finales del siglo XVII, al igual que el edificio del Ayuntamiento. Este edificio es uno de los más destacados ejemplos del barroco civil en León, tiene dos torres gemelas, un gran balcón de forja y lo corona el reloj en el que, dos autómatas con trajes regionales maragatos, dan las horas.

En los soportales de esta plaza se esconden pequeños tesoros, como la botica de Primo Núñez, construida en 1770 y que es una de las más antiguas de la provincia.  Es también la plaza en que todos los martes se celebra un mercado en el que se mezclan productos agrícolas y artesanos de los alrededores de Astorga.

De la bonanza económica de la ciudad a principios del siglo XX quedan muestras en varios edificios modernistas, el más destacable la Casa Granell, está situada a la salida de las murallas por la Puerta del Rey.

Para los que disfrutáis con los museos, en Astorga podréis visitar el Museo de la Catedral, el Museo de los Caminos y el Museo del Chocolate. Está previsto convertir en museo la Casa Panero, donde nacieron y vivieron los poetas Luis y Leopoldo Panero.

El Palacio Episcopal de Astorga, actual sede del museo de los Caminos, es obra del arquitecto catalán Gaudí. Fue el obispo de Astorga, que era de Reus, quién habló con Gaudí para convencerlo de realizar la obra. La colocación de la primera piedra fue en año 1887 pero por diversos problemas,  entre ellos la muerte del arquitecto y la del obispo, no se acabó definitivamente hasta la década de los 60.

El material elegido fue el granito blanco para no destacar excesivamente con la fachada de la Catedral. El palacio tiene un aspecto que recuerda más bien a un castillo, con almenas, miradores y hasta un foso que actualmente rodea todo el monumento y en el que está ubicadas tres esculturas que diseñó el propio Gaudí.

El monumento consta de cuatro plantas: El sótano, la planta baja, la noble y la planta superior. Las plantas se van uniendo en una escalera de caracol y para descender hasta el sótano, había previsto un ascensor que finalmente no se puso.

TESORO GASTRONÓMICO

Si la materia prima es excepcional, la manera de mimarla y presentarla ante el comensal es sublime. León cuenta con un sector hostelero de bandera. Respeto a la tradición. Esfuerzo y profesionalidad. Superación y vanguardia. Una colección de recetas que sintetiza las tradición culinaria de todas las comarcas leonesas, la enriquece y deja exquisitos platos tan renombrados como el cocido maragato, el botillo berciano, el bacalao al ajo arriero, las ancas de rana, las sopas de trucha o la olla ferroviaria.

El Cocido maragato. Es el cocido maragato una de las indiscutibles banderas del buen comer cuya fama sobrepasa todas las fronteras. Consta de sopa, berza, garbanzos y un combInado de siete carnes. Su peculiaridad esencial es que se sirve al revés, es decir, la sopa al final. No puede faltar como afortunado cierre a este almuerzo unas exquisitas natillas con galleta o bizcocho.

El botillo.  El oeste de León es, claramente, el reino del botillo. Plato sustancioso que no entiende de muchos protocolos se sirve acompañado de una buena guarnición de berza y patata. Desde 1972, Bembibre ensalza en febrero las excelencias de este embutido en el Festival Nacional de Exaltación del Botillo. Especial mención merece la presencia de este embutido en la versión berciana del buen potaje, la olla berciana, que mezcla ingredientes sustanciosos como chorizo, alubias, berzas, lacón y morcillo.Este producto sea posiblemente uno de las IGP más reconocidas debido a la popularidad de este embutido tan berciano que es único en España.

El proceso de elaboración se desarrolla en distintas etapas durante cinco días.

1º Selección y troceado de carnes frescas: costillas, rabo, espinazo, paleta, carrillera y lengua que trocean en porciones regulares. 2ºAdobado y embutido: se adoba añadiendo, a las partes troceadas sal, pimentón, ajo y especias. Después se embute en la tripa, que a su vez se ha sazonado y adobado previamente. 3ºAhumado: este es un punto fundamental que le aporta el sabor particular a todos los embutidos de El Bierzo. Se realiza con el humo producido al quemar leña de roble o encina durante al menos un día.

4º Secado: se realiza durante dos días en secaderos preparados al efecto para eliminar el agua y que el Botillo adquiera una mayor consistencia. Se puede decir que aunque esos 5 días sean el tiempo mínimo, la media está entorno a los 9 días.

Producción: Cada año 9 empresas localizadas en el entorno de Ponferrada producen 300.000 kilos. 

La Receta tradicional. El Botillo del Bierzo se pone a cocer en una olla, a fuego lento. Un botillo que pese un kilo deberá cocer unas dos horas. Cuarenta y cinco minutos antes de su plena cocción incorporamos la verdura. Y por último, treinta minutos antes de la cocción, se añadirán las patatas y el chorizo fresco del Bierzo. Su salsa roja será el complemento ideal que dará color, aroma y sabor a las verduras y las patatas. Se sirve en una fuente honda, con los aditamentos rodeando el botillo.

El Cocido montañés. Una variedad del cocido que tiene fortuna en la provincia es el montañés. Sin llegar a la amalgama de ingredientes del cocido maragato no deja a nadie insatisfecho. El estupendo maridaje entre garbanzos, cebollas, puerro, zanahoria, jamón, chorizo, vaca, y morcilla cuenta con predicamento en toda la provincia.

El Batallón de Valencia de Don Juan. No podían faltar las tierras coyantinas en una relación de maravillas gastronómicas leonesas. Valencia de Don Juan aporta al menú de esta provincia el batallón, un guiso de patatas con carnes distintas. Otra versión llamada empedrado que es un batallón con arroz.

Las Ancas de rana de la Bañeza. Esta especialidad, que en España no se conoce fuera de la provincia, es típica de la Bañeza. Se trata de un manjar delicado de textura y sabor similar al pollo. Su preparación aúna en buena compañía tomate, pimentón, ajo, pimiento y guindilla.

Tortilla guisada de ValdevimbreEs muy típica de León. Surgió como receta de aprovechamiento pero es tan deliciosa que, a día de hoy, se prepara el plato original -en este caso la tortilla de patata- con antelación, para poder elaborarla. Es especialmente típica en Valdevimbre, un pueblo a unos 30 km de la capital, famoso por las cuevas en las que se ubican bodegas y restaurantes en los que esta tortilla guisada es el plato estrella.

Empanadas. En toda la provincia de León hay gusto y afición por las empanadas, desde las más humildes a las elaboradas con los rellenos más exquisitos. En el oeste berciano suelen hacerse a base de pimiento y carne, y a partir de allí, lo que el bolsillo y la imaginación permitan. En los Ancares, por el contrario, son menos amigos de complejidades y gustan de una empanada de masa de centeno rellena de tocino y verdura.

El Picadillo. También se conoce como chichos, chichas o jijas. Siempre imitado pero jamás igualado, el picadillo de León se caracteriza por su intenso sabor a pimentón y su final picante. Es un plato típico de la época de las matanzas pero, afortunadamente, se puede degustar durante casi todo el año. Resultado del adobo del chorizo recién elaborado, la carne que lo compone está picada de forma gruesa. Es muy sabroso.

La caldereta de cordero. León disfruta y eleva a las alturas una receta simple que requiere cordero de primera calidad y no precisa más que cebolla, ajo, perejil, vino blanco y pimentón. El cordero también es utilizado profusamente para hacer chanfaina, un plato de pastores con amplia difusión en las dehesas.

La sopa de trucha. Mención aparte merecen las sopas de trucha, que aprovechan ese codiciado tesoro de los ríos leoneses. Nada como sobrellevar los rigores invernales con una sopa caliente que, aparte de truchas, lleva agua, pan y pimentón.

Sopas de ajo. Cuenta la tradición que las “sopas de ajo” tenían un origen humilde, vinculado a etapas de ayuno y abstinencia. Las recetas circulan por todas las casas. Se trata de aprovechar de manera ingeniosa el pan sobrante para realizar un plato de cuchara consistente, que sustituyera a la carne. Era un almuerzo que protegía y calmaba los estómagos con la mucosa irritada y que gracias a las propiedades del ajo reforzaba las defensas ante la temida gripe. También al alba en las mañanas frías tenían que levantarse porque esperaba una dura jornada de trabajo en el campo, las “sopas de ajo” proporcionaban entonces la energía ne-cesaria para seguir con la dura labor.

El bacalao al ajo arriero. Como su propio nombre indica es un plato ideado por los arrieros que se encargaban del transporte de mercancías en tiempos pretéritos. Es una receta simple de bacalao en salazón al que se añade salsa de tomate, pimientos, cebollas, patatas y ajo machacado en mortero.

La olla ferroviaria. Sabroso recuerdo de los ferroviarios del pasado. Comían en el camino, unas veces en frío y en otras ocasiones en caliente, guisando en las hoy olvidadas ollas ferroviarias. Eran un instrumento fabricado artesanalmente en el que el combustible era carbón vegetal, que se situaba alrededor de un puchero en el que se cocían pausadamente los ingredientes de la olla. Carnes, pescado, patatas o alubias y todos los ingredientes que se tuvieran a mano, se dejaban cocer al calor del carbón en un rincón del vagón, durante cuatro o cinco horas.

LA DESPENSA

Es León tierra noble, de embutidos, carnes y pescados, legumbres, hortalizas, frutas, quesos y dulces que ofrecen una excepcional  despensa de materias primas a una gastronomía que en toda la provincia se escribe con mayúsculas. “Productos de León” es la marca que promociona la calidad, de la mano de la Diputación de León. Su despensa es un preciado cofre de manjares. Representa fielmente el espíritu de sus gentes: variopinta, generosa y, sobre todo, de calidad. A las mesas leonesas llegan los mejores productos alimenticios. Productos excelentes y únicos de una tierra rica, bondadosa en recetas y generosa en raciones. La exquisita variedad de productos en una oferta de productos delicatessen: 3 sellos Denominación de Origen; 9 sellos Indicación Geográfica Protegida y 6 sellos Marcas de Garantía y 1 sello de Marca Colectiva.

Cecina de León. La cecina es un embutido de carne de vacuno, seña de identidad de la provincia de León al tratarse de un manjar exquisito y único. La pieza de  la vaca es sometida a un proceso donde destacan: el salado (para deshidratar la masa muscular); el ahumado, sometiendo a la pieza durante 16 días al humo de leña o encina y el secado natural donde se regula la humedad y la temperatura para conseguir que haya madurado. (Cada pieza tiene que pasar por una curación mínima de 7 meses para la cecina normal y 12 meses para la cecina reserva). Esta Indicación Geográfica Protegida se constituyó en 1994, la componen 12 empresas y tiene una producción anual de 70.000 piezas.

Cecina de chivo de Vegacervera. Procedente del sacrificio de cabras y castrones es una de las grandes desconocidas de la gastronomía leonesa. La carne es salada y adobada procediéndose después a un periodo de curación de 6 meses para los que se consumen en crudo o un mes para las cocidas. Esta Marca de Garantía se constituyó en 2000, la componen 3 fábricas familiares y tiene una producción anual de 110 toneladas.

Botillo del Bierzo. Posiblemente sea uno de las IGP más reconocidas debido a la popularidad de este embutido tan berciano que es único en España. Está elaborado con diferentes partes del cerdo como costilla o rabo que se embuten, se ahúma y se cura. Esta Indicación Geográfica Protegida se constituyó en 2000, la componen 9 empresas y tiene una producción anual de 300.000 kilos.

León, gracias a su cabaña ganadera, nada tiene que envidiar a otras zonas del norte peninsular que destacan por la calidad de sus productos lácteos. Por nombre y fama fuera de las fronteras de la provincia el queso más destacable es el Queso de Valdeón, producto con Indicación Geográfica Protegida.

Ternera del BierzoNo debe faltar en el plato la Ternera del Bierzo. El secreto de la calidad de esta materia prima es la alimentación natural, con leche materna hasta el destete, después de cuatro meses, para luego ir habituándola a la hierba, heno, alfalfa y paja. Su carne rosada y brillante, con grasa de color blanco, ligeramente húmeda, consistente y de textura fina y tierna le ha hecho acreedora de la Marca de Garantía que reconoce su excelencia. La calidad de esta carne está avalada por un tipo de animal que no supera los diez meses de vida ni un peso vivo de 340 Kg. Hasta el destete, que se produce a los cuatro meses, indefectiblemente la res está alimentada con leche materna, para luego ir habituándola a la hierba, al heno, a forrajes como la alfalfa, y a la paja. Su comercialización es reciente pues la marca fue obtenida en el año 2000. La preferencia por razas autóctonas del Bierzo, el tipo de alimento y los controles de calidad, están permitiendo la obtención de una carne sabrosa y diferente.

León, territorio natural por excelencia, ofrece también un formidable surtido de carnes de caza como las procedentes del corzo, el jabalí, la liebre, las perdices y codornices. Mención merece también la carne de los potros de raza Hispano-Bretón se caracteriza por su bajo contenido en grasa, altos índices de glucógeno, hierro y vitamina B. Esta raza que llegó a estar en peligro de extinción pasta ahora libremente por la montaña leonesa y sus criadores trabajan en una figura de calidad.

León presume de saber apreciar y servir en sus mesas productos de la huerta . Así, el viajero debe probar exquisiteces.

Puerro de Sahagún. Se tiene a los monjes cluniacenses del monasterio de San Benito de Sahagún como los introductores de esta hortaliza en la zona. Debemos situarnos, al menos, en el siglo XII, aunque la expansión del cultivo iría creciendo con el correr de los siglos hasta la actualidad, que está en expansión. Los monjes encontraron en el puerro un alimento que podía resistir las ingratas temperaturas del invierno.

Según la forma de cultivo tradicional, cuando alcanzaba suficiente grosor y altura se tumbaba y enterraba para su blanqueo. Producto con sello de Marca de Garantía, tiene un aroma afrutado y acebollado, jugoso, tierno, crujiente y fácilmente masticable. Esta maravilla se puede consumir en fresco, en conserva o en crema, aplicado, en cada caso, a distintas fórmulas gastronómicas…

Lenteja de Tierra de Campos. La Lenteja Pardina puede presumir de ser la indiscutible anfitriona de los platos de la zona Esla-Campos y Sahagún. Una legumbre con Indicación Geográfica Protegida que se caracteriza por su piel lisa y ligeramente harinosa, y un sabor suave y agradable al paladar. Al igual que el resto de legumbres de la provincia se caracteriza por su imperceptible pellejo y su diminuto tamaño donde concentra un gran sabor. Esta IGP se constituyó en 2004 y tiene una producción anual de 4 millones de kilos.

Alubia de la BañezaDiferentes variedades componen esta IGP: riñón, plancheta, canela y pinta. Todas ellas se caracterizan por ser alubias muy nas, con apenas pelle- jo y gran carnosidad. Esta Indicación Geográ ca Protegida se constituyó en 2005, la componen 150 agricultores y tiene una producción anual de 400.000 K.

Manzana Reineta del Bierzo. La gran reina de las frutas leonesas es la Manzana Reineta de El Bierzo poseedora del sello de Denominación de Origen. La historia de su introducción en El Bierzo está vinculada a la coloLnización del Imperio Romano. Una producción que aumenta en los siglos XII, XIII y XIV, cuando se cultivaba en los monasterios que contaban con huertas adyacentes. También durante estos siglos, las peregrinaciones jacobeas aumentaron la fama citando sus excelencias en documentos de la época. Posee unas características que la definen, identifican y diferencian del resto de manzanas reinetas. Esta DO se constituyó en 1999, la componen 5 empresas y tiene una producción anual de tres millones de kilos.

Pera Conferencia de El Bierzo. Este fruto de otoño comienza a cultivarse en los años ochenta, debido a la calidad de los suelos y las buenas condiciones climáticas. Es jugosa y suave y de gran versatilidad gastronómica. Se caracteriza por ser una pera baja en granulosidad y acidez, alto con- tenido en azucares y muy jugosa. Esta MG se constituyó en 2004, la componen 170 productores y tiene una producción anual de 10.5 millones de kilos.

Cereza del Bierzo. Fuertemente enraizada en la zona del Bierzo, la cereza de estos lares se carac- teriza por su pequeño tamaño capaz de concentrar un gran sabor. La produc- ción ronda los 7 millones de kilos y el sello de calidad está muy cercano. 

Tienen merecida fama las conservas de frutas como cerezas, guindas o peras. También hay compotas, con turas y mer- meladas que saben sacar el máximo parti- do a los productos frutales de la provincia.

Castaña del Bierzo. Entre los frutos secos, la castaña de El Bierzo consigue todos los honores. El Bierzo es pródigo en productos que, como sus castañas, ya han traspasado las fronteras de la provincia gracias a industrias que han apostado por las elaboraciones artesanales. La castaña berciana, que tiene unas cualidades gustativas sorprendentes, se potencian cuando se conservan en almíbar o son la base de un marrón glacé. Podemos encontrar diferentes variedades tales como: parede, rapona, negral, raigona o courelá. Todas ellas se caracterizan por ser muy dulces, jugosas y de fácil pelar. Esta MG se constituyó en 2008, la componen 200 productores y tiene una producción anual de 2.000.000 de kilos.

Queso de Valdeón. El tesón de una familia ha brindado a León este gran manjar en forma de queso azul. De olor penetrante y un sabor intenso con notas saladas y picantes, se elabora con leche de cabra, vaca o ambas dejándolo madurar en cuevas naturales. Esta IGP tiene una producción anual de 300.000 kilos.

Quesos Los Beyos. Es de pasta azul, graso y está elaborado con leche de vaca o mezcla de vaca, oveja y cabra sin mezclar; cruda o pasterizada de coagulación láctica. Este producto, con regusto de queso fuerte, se viene elaborando en el Valle de Valdeón desde tiempos inmemoriales. El Queso de Valdeón, de recio sabor e intenso aroma, ofrece altísimas prestaciones como base en salsas de queso que acompañan y mejoran recetas mi- cológicas y de carne.

De forma cilíndrica, tiene una altura de 6 a 9 cm, un diámetro de 9 a 10 cm y un peso de 250 a 500 gramos. Su corteza es fina, rugosa, de color que varía entre amarillo cremoso o amarillo pálido y pardo claro. La pasta es de semidura a dura, cerrada, sin ojos fermentativos y escasa presencia de aberturas de origen mecánico. Posee olor y aroma suaves, agradable y equilibrado.

Otros quesos. Tienen nombre propio, por ejemplo, los de Babia-Laciana. En estas comarcas del norte se prepara un queso con leche entera y cruda de cabra. Con una corteza ligeramente enmohecida, rugosa y de color amarillo-parduzca, puede ser fresco o madurado según el tiempo de curación. Su sabor es poco salado, mantecoso y ligeramente ácido.

El queso de Coladilla se elabora en esta localidad leonesa en el municipio de Vegacervera. Se fabrica artesanalmente con leche de vaca y oveja. Hay diversos tipos de quesos, según la leche que se utilice: el fresco y semicurado, de vaca, y el curado y curado en aceite de oliva, de oveja.  En Sahagún se elabora un queso con leche cruda de oveja churra. Es un queso de pasta prensada, de corteza dura y grisácea, formato cilíndrico y sabor fuerte. El queso de La Tercia-Villamanín, originario de la parte sur del puerto de Pajares, es un producto madurado elaborado por los ganaderos de la zona con leche de cabra, y se presenta en variedades de tierno a semicurado.  En la provincia también se elabora el llamado queso ‘pata de mulo’. Tiene forma tubular de corte circular u ovalado, es más compacto y seco que el queso de Burgos y su sabor es medo, suavemente ácido y salado.

El tópico subraya el gusto de los leoneses por las buenas carnes que proliferan en la provincia. Sin ir más lejos, no se puede discutir los excelentes sabores del Lechazo Montañas del Teleno, con Marca de Garantía, suprema variante del lechazo de Castilla y León. Es una carne tierna, sin grasa y a la vez jugosa, de suave textura, que se obtiene de las crías churras que pastan en el entorno del monte Teleno.

Tomate de Mansilla de las Mulas. En el ámbito de la vega media del Esla, se halla otro de los patrimonios gastronómicos de León, el Tomate de Mansilla de las Mulas. Exquisito manjar de forma irregular con una piel tan suave y fina que apenas se nota, lo que le hace más agradable al paladar. Es blando en su estado óptimo de maduración. Se piensa que el estar blando es sinónimo de demasiado maduro. Nada más lejos de la realidad. Es por su naturaleza más blando que el resto. Al partirlo por la mitad es plurilocular con 5 y hasta 7 lóculos nada homogéneos. Es completamente carnoso y tierno. Muy acuoso y dulce. Fue en la década de los años 30 y 40, del pasado siglo, cuando comenzó a comercializarse, hecho que motivó su expansión en el entorno de este municipio.

Pimiento de Fresno. Los pimientos merecen capítulo aparte. Es preciso destacar el Pimiento Morrón de Fresno de la Vega, extraordinaria pieza de una huerta cuidada con mimo por los habitantes de la zona. Puede encontrarse asado, frito, en verde o rojo. Es un producto que se ha mantenido si variaciones genéticas a lo largo de los siglos. Se caracterizan por ser piezas grandes, rectangulares, anchas, muy carnosas presentando entre 3 y 5 ló- bulos. Son dulces, y con notas bajas de picante y acidez. Esta IGP se constituyó en 2010, la componen 30 productores y tiene una producción anual de 2.000 toneladas.

Pimiento Asado del Bierzo. Conservas en El Bierzo. El ingenio conservero obtiene resultados espléndidos con los Pimientos asados de El Bierzo. Hay indicios de que en Ponferrada se empieza a cultivar el pimiento a mediados del siglo XVII, pero fueron las amas de casa bercianas quienes iniciaron la tradición del pimiento hasta el punto de conocerse como las pimenteras. El asado se realiza mediante el método tradicional, a la plancha o al horno, aportando un aroma y regusto a humo. Se caracteriza por su forma triangular, su carnosidad, dulzura y ligero toque picante. El asado se realiza de manera tradicional en planchas u hornos con leña de roble, encina, chopo o castaño que le con ere ese sabor tan característico. Esta IGP se constituyó en 2000, la componen 8 empresas y tiene una producción anual de 95.000 kilos.

En el plano más silvestre, la naturaleza ha dado a la provincia una extensa variedad de setas comestibles cuyo consumo es habitual y muy apreciado. El sector micológico está viviendo una etapa de crecimiento ya que, a la par que aumenta el consumo, también crece el número de recolectores a cionados. Podemos citar algunas de las setas más apreciadas en la provincia como:

Níscalo: Esta seta de color encarnado suele encontrarse con cierta facilidad en los pinares leoneses durante el otoño. Boletus: Sus variedades son habituales en todo el territorio y puede recogerse a lo largo del año entero. Seta de cardo: Aparece, sobre todo, en las tierras del río Cea. Se caracteriza por vivir cerca de las raíces del cardo corredor, de ahí su nombre. Aparece al borde de caminos o en terrenos no cultivados.

Seta de San Jorge: Común en las montañas cercanas a Asturias y Cantabria. Crece en prados montañosos a comienzos del mes de mayo. Platera: Aparece en el mes de noviembre en los valles. No es una especie muy conocida pero su sabor bien merece una prueba. 

Seta de Caballeros: Relativamente frecuente en la montaña leonesa, crece en sus praderas. Esta seta de láminas amarillas tiene una carne de color blanquecino muy agradable.

Dentro del capítulo de legumbres, la provincia posee ejemplos insuperables, como la Alubia de La Bañeza o la Lenteja Pardina de Tierra de Campos. Con una tradición que se remonta a 1570, fecha de la que se conservan documentos de transacciones en Medina del Campo, la alubia bañezana goza de un predicamento incuestionable en la zona.

LOS VINOS

Acercarse a una copa y que el vino sea capaz de estimular todos los sentidos es el deseo confeso de todos los bodegueros leoneses. Aromas a fruta fresca, a regaliz, a maderas nobles… Aromas penetrantes e imborrables que la enología moderna sintetiza e intenta transmitir en vinos jóvenes, pero expresivos, suaves y elegantes en boca. Colores intensos, brillantes, límpidos. Del azul violeta al rojo cereza, carmesí o grana. Sabores sofisticados, ácidos, amargos…Y algún guiño a la amabilidad del dulce. Vinos que saben, sobre todo, a buen vino.

Vinos Denominación de Origen Bierzo. Los vinos del Bierzo tienen una personalidad propia, myy vinbculada al terruño que nos hablan de un territorio único.Hace ya unos 2.000 años, las citas de Plinio el Viejo y Estrabón se referían a la existencia de viñedos en la próspera y generosa comarca de El Bierzo. Los romanos impulsaron de forma extraordinaria la agricultura de estas tierras, introduciendo nuevos cultivos como la vid, en concreto la especie Vitis vinifera, oriunda de la región del Cáucaso y de Armenia, y nuevas técnicas como el arado romano. Aunque el verdadero despegue del viñedo berciano se produjo con los monasterios medievales.

Con el paso de los años la producción fue creciendo en fama y cantidad hasta convertirse en un importante pilar de la economía de la zona. En la actualidad, la uva utilizada es de las variedades Mencía, Garnacha tintorera,  Doña Blanca, Godello y Palomino, que ceran caldos, con diferentes matices y composiciones: Blancos, Tintos Jóvenes, Viejos Sin Crianza, Rosados, Crianzas y Reservas. 

Esta DO se constituyó en 1989, la componen 77 bodegas y 2.438 viticultores con una producción anual de 8,8 millones de botellas

Vinos Denominación de Origen Vinos de León. La Denominación de Origen Vinos de León se extiende al sureste de la provincia de León, entre las riberas del Esla y del Cea, y acoge también a algunos municipios de las provincias limítrofes de Zamora y Valladolid. Se trata de una DO joven, constituida en 2007, dinámica y en constante crecimiento tanto en extensión de viñedo como en ventas. La componen 40 productores y tiene una producción anual de 4.5 millones de kilos.

Existen noticias sobre las cosechas vinícolas de esta zona que surtían a los monasterios de Sahagún ya en el siglo XI. La particularidad de esta tierra, que la diferencia de cualquier otra del mundo, es sin duda su variedad autóctona de uva Prieto Picudo. El Blanco se elabora a partir de un mínimo del 50 por 100 de uvas de las variedades blancas Principales. El Rosado, a partir de un mínimo del 60 por 100 de uvas de las variedades Principales «Prieto Picudo y/o Mencía». Y el Tinto, a partir de un mínimo del 60 por 100 de uvas de la variedad «Prieto Picudo y/o Mencía».

El vino y la vendimia. Un poco adelantadas a su fecha natural, las fiestas que conmemoran la recogida de la uva aprovechan la popularidad del verano para promocionar los vinos de la tierra.

En agosto, resulta muy animada la fiesta de la vendimia de Cacabelos, con actividades que contribuyen al conocimiento de tradiciones relacionadas con la cosecha y la preparación del vino con Denominación de Origen Bierzo. También, la Denominación de Origen Vinos de León exalta la calidad de sus caldos con la Feria del Vino de Valdevimbre y Pajares de los Oteros, donde cestos, mosto, música y baile inundan las calles. Caldos blancos, rosados y tintos bañan los paladares en un ambiente de lo más festivo. Y a finales de agosto, los más prestigiosos enólogos de España se dan cita en la villa de Gordoncillo para la Feria del Vino. Esta localidad, además, celebra su Fiesta de la Vendimia el 12 de octubre, en la que vecinos y visitantes disfrutan de una intensa jornada con la pisada de la uva en la Plaza Mayor.

Licores. Fruto de la destilación natural hay licores, aguardientes y orujos que redondean con su presencia una buena comida. Hay muchos y buenos en toda la provincia con una tradición casera que se ha perfeccionado generación tras ge- neración. Desde el auténtico orujo blanco, directo de la destilería, a los aromáticos de hierbas, chocolate, mandarina, café, avellana o manzana verde. Es muy recomendable su degustación después de las comidas y muy indicado para conseguir la mejor queimada.

La limonada leonesa. De receta ancestral, vino, azúcar, cáscara de limón o naranja, canela y uvas pasas cada una es un mundo. Típica de la Semana Santa, cada leonés espera esta época del año para, como se dice en el argot popular, “matar judíos” que viene a significar beber limonadas.

Es una de las bebidas emblemáticas de la ciudad.

Cervezas artesanales. El boom de la cerveza artesana también ha llegado a León donde se han asentado cerca de 10 cerveceras.

El dato relevante es que León, concretamente la ribera del Órbigo tiene un pasado muy vinculado a la cerveza ya que aquí se produce el 95% del lúpulo de España, ingrediente fundamental en la producción de la cerveza.

LOS DULCES

El mimo que ponen los leoneses en la mesa se muestra en creaciones reposteras, un final feliz y placentero donde se aúnan los tradicionales postres, la repostería de toda la vida y la omnipresencia del chocolate, producto de culto al que se le dedica un muuseo en Astorga.

Mantecadas de AstorgaSe caracterizan por su suavidad y esponjosidad siendo un producto muy apreciado de la repostería maragata.

Se obtienen de hornear una masa batida compuesta de harina de trigo oja, huevo de gallina, mantequilla de vaca, manteca de cerdo y azúcares. La zona de elaboración y envasado de las mantecadas, amparadas por la Indicación Geográfica Protegida “Mantecadas de Astorga”, la constituyen los municipios de Astorga, Brazuelo, San Justo de la Vega y Valderrey. Se constituyó en 2004, la componen 6 obradores y tiene una producción anual de 225.000 docenas. Sin salir de la capital maragata hay otra tentación que no conviene dejar pasar: los Hojaldres de Astorga, dulces rectangulares recubiertos de almíbar. Su sabor es agradable y suave. Como postre o acompañando al café, resultan deliciosos.

Nicanores, Lazos y rosquillasA la familia de la repostería hojaldrada pertenecen también otras dos creaciones: los Nicanores de Boñar y los Lazos de San Guillermo. Los Nicanores nacieron de la creatividad de un pastelero de Boñar, Nicanor Rodríguez, en 1880. Se trata de una masa de hojaldre en forma de margarita, que obtiene en la mantequilla su ingrediente principal.

Por su parte los lazos, procedentes de la montaña leonesa, son una suerte de hojaldre de color crema recubierto por una capa de azúcar glass y pequeños trozos de almendra molida. Su elaboración requiere calidad en las materias primas: buena mantequilla, harina y huevos. Esta perdición para los golosos es propia de Cistierna, localidad en la que llevan elaborándose de manera artesanal desde hace muchas décadas.

Otra muestra excepcional de repostería son los Imperiales de La Bañeza, dulces rectangulares, de textura suave y deliciosa, hechos a base de almendra, azúcar y huevo. Como en otras ocasiones su creación debe atribuirse a un industrioso pastelero, el bañezano Emilio Alonso Ferrero, de cuyo horno salieron por primera vez en 1892.

Pero la lista es larga y deliciosa. Orejuelas en Carnaval, afamadas rosquillas en San Froilán, tarta de San Marcos siempre… Y qué decir de las pastas de nata de Boca Huérgano, las canelas de León, los amarguillos de Sahagún, las yemas de La Bañeza, el mazapán de Babia…

Lazos de San Guillermo de Cistierna. Procedentes de la montaña leonesa, son una suerte de hojaldre de color crema recubierto por una capa de azúcar glass y pequeños trozos de almendra molida. Su elaboración requiere calidad en las materias primas: buena mantequilla, harina y huevos.

Yemas tostadas de la Bañeza. Muy parecidas al tocinillo de cielo, aunque más pequeñas, se elaboran únicamente con yemas de huevo, azúcar y agua. El contraste entre el color dorado de la yema y el tostado de su parte superior es su signo característico.

Amarguillos de Sahagún. Pastas de unos 4 o 5 cm de diámetro de color dorado y coronadas con una almendra pelada entera. Su color característico es el dorado y tostado del baño de huevo con el que son recubiertos y horneados.

Rosquillas de San Froilán. Típicas de la festividad de San Froilán, son unas rosquillas de unos 20 gramos de peso y elaboradas con leche, sal, mantequilla, huevos, harina y un poquito de ron. Se recubren de un glasé blanco de azúcar que le aporta un toque dulce perfecto.  Son tan apreciadas también las torrijas que atraen a propios y extraños al olor de un afamado concurso nacional que anualmente otorga un galardón a la mejor torrija.

Chocolate. Y tan tentador el chocolate de Astorga. La elaboración del chocolate fue una de las principales industrias de esta comarca durante los siglos XVIII y XIX;  en la actualidad ya hay cinco fábricas de chocolate en la comarca. Y en esa misma ciudad gaudiniana, un Museo del Chocolate donde  es posible visionar utensilios y objetos que representan la historia de la fabricación del chocolate: tostaderos, refinaderas, rodillos, artesas, morteros, moldes y máquinas de principios del siglo XIX.

Solo o en su versión más sorprendente, con virutas de cecina. Sólido o a la taza. De elaboración tradicional y con el sabor de siempre. Insólito maridaje.

Capricho de dioses: la repostería monacal. Merecida fama tienen también productos de la repostería monacal como los canutillos y, especialmente, los amarguillos. Estos últimos son pastas de forma circular que llevan en su parte superior una almendra tostada. Las pastas horneadas y bañadas en huevo se hacen a base de huevos, harina, almendra y obleas. Los conventos de Sahagún o Gradefes, entre otros, aún siguen elaborando estas exquisiteces.

Mieles de renombre. La miel es otra de las exquisiteces de la provincia de León. La predominante es la “miel de brezo”, de color oscuro rojizo y rica en hierro. Le sigue la “miel de bosque”, muy oscura y propia de la montaña. También la “miel de mil ores”, que se produce en zonas bajas, en la ribera y Tierra de Campos. Las principales zonas productoras corresponden a las comarcas de Maragatería, Cepeda y Bierzo. Actualmente la provincia cuenta con 40.000 colmenas y busca el reconocimiento de una marca de garantía.

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