EL MERCADO DE ABASTOS,
DESPENSA CENTENARIA DE LA CIUDAD
El edificio es de estilo neoclásico. La base del edificio actual fue construida entre 1873 y 1885 por el arquitecto municipal José Esteve y López. Fue levantado sobre terrenos del convento de San Francisco expropiado tras la desamortización de Mendizábal. Las fachadas están construidas en piedras y adornadas con cerámica vidriada en la que se han dibujado las grecas que tuvieron en su construcción
El Mercado Central de Abastos se divide principalmente en tres áreas: carne, pescado y fruta y verduras. Cuenta con un total de 115 puestos, repartidos entre frutas y hortalizas, pescados, carnes, recovas, aceitunas, ultramarinos, panadería, congelados, especias y bar. Dispone de cuatro amplias cámaras frigoríficas en sus sótanos, donde se pueden conservar carnes, pescados y frutas. En la actualidad también se distribuyen carnes desde diversas industrias que elaboran productos derivados como chacinas, jamones, conserva de magros, hígados, patés, etc.
Es interesante de visitar para poder contemplar los productos frescos de la tierra y del mar. Las entradas y puertas principales conservan las rejas de hierro primitivas y a través de la calle Parada y Barreto se accede a la entrada principal mediante un bello paseo con numerosos naranjos. Las partes de hierro de las armaduras fueron realizadas en la localidad francesa de Marchiennes.
Destaca especialmente la pescadería/marisco, gracias a la proximidad al mar: pescados, mariscos, atún rojo de almadraba cuando toca, etc. En su entorno, la vida fluye: tanto visitantes locales como turistas acuden por la mañana, y se respira un ambiente muy auténtico andaluz —ruido, movimiento, conversación, colores, olores. Aunque no es un restaurante, algunos puestos ofrecen degustaciones o tapas rápidas; además, en sus alrededores encontrarás bares de tapas donde cocinar lo que compres.
Es más que un mercado, representa un pedazo de historia urbana, arquitectura popular y tradición de compra de proximidad. Además, en 2025, como parte de las celebraciones por su 140 aniversario, se organizaron actividades culturales: conferencias, degustaciones, eventos que reforzaron su papel como espacio social y patrimonial en la vida de Jerez.
