LOS TABANCOS DE JEREZ

Los tabancos de Jerez son parte esencial de la cultura jerezana: bares-taberna, tradicionales donde se sigue sirviendo vino de Jerez “a granel”, directamente expedido de las botas y se ofrecen tapas sencillas.
No son solo bares, sino espacios de reunión social, con historia y cultura donde impera el ruido, el ritmo flamenco y las carcajadas de la clientela. Mejor que el diván del psicoanalista. Suelen ofrecer flamenco en directo y es común que se realicen actividades culturales: tertulias, poesía, música, exposiciones pictóricas para sentirse mejor que en casa ante la tele.

QUÉ COMER

En los tabancos de Jerez se pueden encontrar tapas bastante tradicionales y sencillas, muchas veces pensadas para acompañar el vino, como:embutidos (jamón, chorizo, lomo, …) y fiambres; quesos, especialmente de la sierra; chicharrones; papas aliñás (patatas aliñadas); guisos tradicionales jerezanos; salazones ( mojama o atún salado) y pescados ahumados.

También es típico en eventos o en tabancos más “festivos” o tradicionales ver rebujito (aunque no es exclusivo de los tabancos, es una bebida muy andaluza): mezcla de vino fino o manzanilla con gaseosa de lima-limón

TABANCOS IMPRESCINDIBLES

Relación de algunos de los más emblematíceos tabancos de Jerez, donde se suele comer y beber en ellos si sentirse un guiri:

Tabanco El Pasaje

(calle Santa María, 8.)

Es uno de los más antiguos (abierto 1922). Cuenta con un escenario para flamenco, con actuaciones diarias. Como buen tabanco jerezano suministra vino a granel y embotellado, sirviendo directamente de las botas. Las chacinas o sus queso son servidos en papelones. El “chicharrón especial” causa sensación. En su legendaria barra aún se echan las cuentas con tiza.

Tabanco San Pablo

(calle San Pablo, 12)

Ambiente tradicional y castizo. Con terraza. Llegó de la mano de la República, abierto desde 1934. Barra larga y animada. No se olvidan los sabores del ajo campero o ajo de viña y del tomate o zanahorias aliñás. Es un privilegio degustar las chacinas y los chicharrones. Y entre los montaditos triunfa el llamado San Pablito, todo un clásico de la casa, aunque el de chorizo picante con queso tampoco se queda atrás.

Tabanco Las Banderillas

(calle Caballeros, 12)

Cada tapa nace del recetario popular andaluz. Ofrece desde chicharrones caseros, queso emborrao, rabo de toro, presa ibérica, hasta croquetas de rabo de toro y espinacas con roquefort, y salazones como mojama de atún o huevas curadas.La mezcla del mundo taurino y el flamenco le viene del padre de la gran Lola Flores que fue su primer propietario.

Tabanco La Reja

(calle Mesones,6)

Nada más entrar, llama la atención su larga barra, decorada con azulejos, cómoda para sentarse a beber y ver pasar la vida y, cómo no, la reja que da nombre al establecimiento. Vino de bota o de botella. La carta de las tapas es variada, sugerente y deliciosa, con montaditos que gritan «coméme». Ambiente taurino / tradicional.

Tabanco El Anticuario

(calle Tornería, 3)

Ofrece vinos de Jerez directamente de la bota. Tapas caseras como los chicharrones, los guisos y embutidos caseros. Ambiente muy histórico y auténtico, con música flamenca.

Tabanco Plateros

(calle Algarve, 35)

Más moderno que otros tabancos antiguos, con una carta que combina tradición y algunas propuestas más modernas.

Tabanco El Guitarrón de San Pedro

(calle Bizcocheros, 16 )

Acogedor y con una atención esmerada. Muy interesante porque tiene una carta de vinos muy buena, incluso VORS ( (Very Old Rare Sherry), vinos de Jerez muy añejos, más de 30 años por copas. Los garbanzos con langostinos son sublimes. Ambiente más “semi-turístico” y cuidado, pero mantiene la esencia tradicional.