VINO DE JEREZ PARA BEBÉRSELO
«Allí en Jerez, bebí el famoso vino de su misma fuente»
(Lord Byron)
TIERRA ALBARIZA, AGUA Y SOL
Estos tres elementos, tierra, agua y sol son la combinación mágica del vino de Jerez. El Marco de Jerez recibe 3.000 horas de sol cada año, acompañadas de una pluviosidad relativamente alta (600 litros por metro cuadrado de media anual). La albariza es un tipo de suelo muy claro, casi blanco, con una textura fina y gran capacidad para retener agua. Es el suelo predominante en las viñas del Marco de Jerez y se considera ideal para la uva Palomino Fino, base de la mayoría de los vinos jerezanos. Hay varios tipos: Tosca cerrada: compacta, muy calcárea. Barajuela estratificada, calidad excepcional. Lentejuelas: más suelta, con mayor contenido en sílice.
Propiedades importantes para la vid:
+ Gran capacidad de retención de agua.
Absorbe el agua de lluvia en invierno y libera lentamente en los meses secos, actuando como una “esponja natural”
+ En invierno: se vuelve blanda y fácil de trabajar.
En verano: se endurece como una piedra, reduciendo evaporación.
+ Suelo pobre en nutrientes (ideal para el viñedo).
La vid se esfuerza por penetrar las capas profundas y desarrolla raíces largas, lo que favorece la concentración y calidad de la uva.
+ Elevada luminosidad.
Su color blanco refleja luz hacia la planta, ayudando a la maduración.
EL ARTE DE LA VENENCIA
El arte de la venencia es una tradición vinculada al vino, especialmente al jerez, que combina técnica, historia y espectáculo.
La venencia es una herramienta metálica larga y flexible con una pequeña copa en un extremo. Se utiliza para extraer vino directamente de la bota (barrica) y servirlo con elegancia en la copa, sin abrir el barril ni alterar la vida del vino.
Su origen está en las bodegas del Marco de Jerez. Antiguamente se usaba para catar vinos durante su crianza; con el tiempo, el gesto técnico se convirtió en una expresión artística y ceremonial.
El venenciador, así se denomina, a quien domina esta técnica que debe seguir los debe pasos:
1. Introducir la venencia por el tapón de la bota.
2. Extraer el vino con un movimiento firme y preciso.
3. Elevar el brazo y dejar caer el vino en la copa desde cierta altura, oxigenándolo sin derramarlo.
Requiere una depurada técnica, basada en pulso, práctica y concentración. No es solo servir vino: es respetarlo.
Valores culturales inherentesa esta práctica. Representa el respeto por el vino y su crianza. Es un símbolo de la identidad andaluza. Hoy es un atractivo en bodegas, ferias y eventos culturales.
Se considera un arte porque une conocimiento enológico, destreza física, estética y tradición
