Gran parte de la población jerezana puede disfrutar de los tabancos de Jerez con más o menos asiduidad. No sucede igual con los visitantes, muchos de los cuales apenas pernoctan durante un par de noches y deben administrar bien su tiempo para exprimirlo al máximo. Todos conocen el gran atractivo de estos emblemáticos establecimientos y se encuentran en la tesitura de elegir a cuál de todos ellos ir.

Vero y Juan, de ‘Un destino entre mis manos’, han confeccionado una ruta de tabancos de Jerez en la que han incluido un total de tres. Cada uno de ellos tiene su impronta, una historia y una identidad muy marcada. En cada uno de ellos la experiencia resulta completamente distinta, prueba de la amplia oferta turística y hostelera de la Capital Española de la Gastronomía 2026.

El Pasaje

Destacan de este establecimiento centenario, además de la degustación de vinos y sabrosas tapas, se puede disfrutar a diario de flamenco en directo. Este local ha sabido mantener la esencia de los tabancos jerezanos, conjugando la cultura del vino con el arte flamenco. Adentrarse en él se abrirte paso en su pequeño mundo de botas, carteles e imágenes singulares. Aún se vale de la tradicional tiza para apuntar las cuentas. No parece arriesgado afirmar que es uno de los más conocidos fuera de Jerez, toda un lugar de referencia cultural y turístico que proyecta identidad a través de tres pilares: flamenco, gastronomía y vinos de Jerez.

Tabanco San Pablo

A continuación, proponen otro clásico que nada tiene que ver con el anterior: Tabanco San Pablo. Ubicado en la calle homónima donde se encuentran a poco metros de otros locales conocidos del barrio de San Miguel, como son El Siete o Las Banderillas. De éste destacan su autenticidad, el buen ambiente y, por supuesto, la enorme variedad de tapas de las de toda la vida. Se trata de uno de los tabancos con más historia de Jerez. Su andana de botas cuenta la historia de los vinos de Jerez y de todo lo acontecido en este establecimiento. Servir los vinos directamente de la bota y poder llevarlos a casa es uno de sus sellos de identidad.

Tabanco La Pandilla,

Esta ruta perfecta para un día concluye en el Tabanco la Pandilla, uno de los favoritos de ‘Un destino entre mis manos’ «por su encanto especial». Se halla enclavado en el arrabal de San Pedro, uno de los barrios toreros por excelencia. Sin duda, es uno de los tabancos con más solera de Jerez, abierto por primera vez el 3 de Julio de 1936. Triunfan sus vinos de Sánchez Romate y las famosas «pandillitas», que vienen a ser unos montaditos pasados por la plancha y con gran variedad de rellenos. Los sábados suelen ofrecer en degustación guisos típicos de la tierra.(FUENTE: DIARIO DE JEREZ)