Una industria imprescindible para el desarrollo de las bodegas de Jerez. «Diario de Jerez» relata así el arte de fabricar toneles. Los visitantes de la Tonelería Antonio Páez Lobato disfrutan de un auténtico espectáculo de fuego, martilleo y arte del fondado La ciudad de Jerez está de moda este 2026. Es uno de los destino turísticos más buscado por los españoles para visitarlo en vacaciones . Probablemente, el hecho de que sea este 2026 Capital Española de la Gastronomía ha sido fundamental para su promoción,
aunque Jerez ya posee atractivos desde antaño que la convierten en un lugar ideal para visitar.
Las motos o el caballo son dos de los pilares en los que se fundamenta el turismo jerezano. Los
visitantes visitan el Circuito de Jerez- Ángel Nieto o la Real Escuela andaluza de Arte Ecuestre , por
ejemplo, para emocionarse con un espectáculo ecuestre. Y hay más. No se puede olvidar que Jerez
es cuna de grandes artistas flamencos , de modo que, los turistas aprovechan para disfrutar de lo
jondo y el duende que impregna a la ciudad en alguna peña o cita flamenca, por supuesto, mientras
toman una copa de vino de Jerez , otro de sus grandes alicientes.
Las bodegas de Jerez con siglos de historia también reciben a los visitantes en busca de conocer la
cultura y la crianza del sherry. Sin embargo, muchos y muchas pasan por alto una visita exclusiva en
Jerez y relacionada con el mundo del vino. Se trata de descubrir la Tonelería Antonio Páez Lobato ,
la única en España abierta al público y la única tonelería de Jerez con bodega propia.
En esta tonelería jerezana, situada en la Avenida Alcalde Cantos Ropero, 94 (polígono industrial El
Portal), se elaboran las auténticas barricas o ‘Sherry Caks’ . En 1946 nació esta empresa de
tradición familiar que lleva más de siete décadas combinando el trabajo artesanal con los nuevos
aportes de la investigación enológica. En la actualidad, exporta 38.000 barriles de roble a diferentes
destilerías de whisky y ron alrededor del mundo.
En Páez Lobato elaboran las barricas con roble europeo, principalmente, y se envinan con los vinos
de Jerez durante un año. Lo más curioso es que después terminan en destilerías de todo el mundo
para la crianza de wiskys famosos como Jack Daniel’s o Jameson.
Además, en las visitas a la Tonelería Antonio Páez Lobato se descubren el espectacular proceso de
construcción de cada barrica. Los viajeros pueden ver en directo el trabajo de los maestros
toneleros y cómo el fuego y la madera dan forma a una tradición viva. Una experiencia inmersiva
que en Jerez que enamora a toda aquella persona que la experiementa. «Espectacular visita a un
trabajo artesanal», comenta Miguel ángel Velasco.
